Conversatorios

Caravaggio.

Caravaggio ha tenido un papel importante en la historia del arte. Caravaggio creó una identidad visual, que no era la del barroco, ni la de Italia, ni la de la religión, ni la de lo profano, era su propia identidad, la de Caravaggio. Él se ha pintado a sí mismo en la Historia.

Caravaggio no se ha convertido en mito ahora. Caravaggio ha sido mito desde que se empezó a hablar de él, ya en sus tiempos. El objetivo  es analizar el proceso de su mitificación, las preguntas a responder son: ¿Quién fue Caravaggio?, ¿Qué se ha dicho de él?, ¿Cómo se ha convertido en mito?, ¿Quién es hoy Caravaggio?

Para llevar a cabo este curso, realizaremos análisis de sus obras mas significativas, con aportes desde el campo de la Historia  de Cornelius Castoriadis, desde la Pintura, a través de la mirada de Gilles Deleuze y por ultimo, desde el pensamiento del Barroco con los trabajos de Michel Foucault.

INICIO: Martes 26 de Julio.

Dia: Martes.

Horario: 17:15 a 18:30.

Extensión: Julio/ Noviembre.

Modalidad 1:

Semipresencial.

Julio/ Agosto. Zoom.

Setiembre hasta  Noviembre. Presencial.

Modalidad Offline 2.

Plataforma de curso grabado, cada cursante lleva a sus tiempos el curso. Los materiales constan de audios, grabación, ponencias, documentos

Cassat/ Lempicka.

    “muy a menudo, es evidente, los valores de las mujeres difieren de los que ha  implantado el otro sexo; es natural que sea así. No obstante, son los valores masculinos los que prevalecen. Hablando crudamente, el fútbol y el deporte son ‘importantes’; la adoración de la moda, la compra de vestidos, ‘triviales’ ”

En la historia del arte la desigualdad de género también ha tenido como efecto esta posibilidad y reconocimiento de lo masculino ante las dificultades y mayor invisibilidad de las mujeres artistas, “cuestiones como las desigualdades en su formación con respecto a los alumnos varones, las estrategias que debieron adoptar para hacer circular su trabajo, la vinculación de determinados tipos de géneros pictóricos supuestamente adecuados a su feminidad”, fueron algunas de las carreras impuestas a las mujeres para desarrollar su trabajo artístico. Esto puede verse en el caso de la artista elegida para desarrollar el curso, Mary Cassatt, quien pinta a partir de la presencia de su familia, del observar a su madre, hermana y sobrinos, del estar y observar lo doméstico. Tras ahondar nos encontramos en la obra de Mary Cassatt, una artista americana de gran talento injustamente olvidada, o, mejor dicho, relegada a la mercadotecnia más banal, como ilustradora de posters o libros cuyo leitmotiv eran señoras, bebés, o señoras con bebés. Pero tan solo con salir un poco de la superficie, salía a la luz una obra rica y variada, cargada de símbolos, significados y matices; su autora no era menos interesante: constante, inteligente, luchadora, profesional, moderna y dotada de un talento tan prodigioso que incluso en la actualidad cuesta de entender y clasificar.

¿Quién le teme a Tamara Lempicka?

Abordar la figura de Tamara de Lempicka significa rescatar del olvido a una de las artistas más importantes del Art Déco, la única retratista importante en este estilo. Mujer que recurrió a su atractivo y encantos físicos para auto promocionarse. Excesivamente pendiente de su triunfo social, no interesó a las vanguardias ni las vanguardias le interesaron a ella. Este y otros factores contribuyeron a que su creación pictórica quedara arrinconada en un inmerecido plano dentro de la Historia del Arte. Un escenario al que, sin duda alguna, debe de volver, y ésta vez, sin ser tenida por nadie. No deja de sorprender el que la obra de la pintora rusa Tamara de Lempicka, que triunfo plenamente en París en los años veinte y treinta del pasado siglo, cayera, a partir de la segunda guerra mundial, en un olvido casi absoluto, y que los textos de la historia y la crítica del arte obviaran prácticamente su nombre.
Incluso las historiadoras anglosajonas que hace ya más de treinta años iniciaron
la recuperación de nombres de mujeres artistas injustamente olvidadas,
marginaron el de Lempicka. Y a pesar de que en estos últimos tiempos se ha
iniciado un tímido intento de reconsiderar su obra pictórica en general, e
incomprensiblemente, la nueva generación de estudiosas feministas ha seguido
ignorándola o, en todo caso, dedicándole un par escaso de líneas. Esta marginación e infravaloración de la Lempicka explica el porqué aún se carezca de la suficiente y rigurosa información sobre su aportación al arte y del lugar que debe ocupar en el escenario artístico francés durante aquellos años de entreguerras.

Para el análisis de sus obras, trabajamos con los aportes de Griselda Pollock sobre el Feminismo y el Canon, Linda Nochlin, ¿Por qué no han existido grandes artistas mujeres?, Carol Duncan, Madres felices y otras nuevas ideas.

Inicio: 27 de julio.

Extensión Julio/Noviembre.

Dia: Miércoles 17:15 a 18:30

Modalidad 1:

Semipresencial.

Julio/ Agosto. Zoom.

Setiembre a Noviembre

Presencial.

Modalidad Offline 2.

Plataforma de curso grabado, cada cursante lleva a sus tiempos el curso. Los materiales constan de audios, grabación, ponencias, documentos

BOSCO

¿Era Jheronimus Bosch (como solía Firmar) un hombre medieval? ¿Fue un hombre del Renacimiento?, como tendemos a etiquetarlo para situarlo en un mundo más próximo a nosotros, aunque la Antigüedad clásica nada significara para él o jamás hubiera llegado a visitar Italia.

«Es característico de los ingenios míseros estar siempre sobre lo inventado y nunca por aquello por inventar »). Se trata de una autodeclaración de intenciones y modernidad, al que quizá hubiera que añadir una pizca de melancólica misantropía.
Sin embargo, Jheronimus no parece haber sido un misántropo radical, sino un artesano mercurial que atisbaba su originalidad de artista moderno en el seno de una sociedad gremial y colectivista, en la que alcanzó la cima social y económica.

En otras obras del Bosco, ya en otros dibujos, como uno de la Albertina de Viena, con la lechuza y las rapaces, ya en una tabla como la del Infierno del tríptico del Jardín de las Delicias, se nos aparece transformado en hombre-árbol/huevo- cisne con su propio rostro y una llaga sifilítica en una pata; ¿no era él mismo un cisne? como miembro de una cofradía cuyos integrantes eran conocidos como tales a causa del plato predilecto de sus banquetes.

La metamorfosis formaba parte de la realidad y las formas transformativas estaban ante los ojos de cualquier individuo curioso y despierto, para el hombre medieval de efectos tanto alucinógenos como afrodisiacos, que recordaban con sus raíces, de bifurcaciones semejantes a la figura humana, el poder de la imaginación metamórfica. ¿No era la monstruosidad como deformidad, y no solo la espiritual, signo del desagrado y la ira divina?

El Bosco no era un surrealista avant-la-lettre, aunque así pudiera verlo Salvador Dalí, ni necesitaba colocarse con ningún tipo de drogas, ni darse a la pintura de lo onírico, sino cultivar los poderes de la imaginativa fantástica de la «psicología» de su propia época, como hacían Mantegna o Durero, identificando formas y composiciones en las nubes o en las cagadas de mosca sobre los muros encalados de una sala, o rostros en las rocas.

La finalidad salvífica, religiosa, moralizadora de las obras del Bosco lo llevó a la pintura de escenas evangélicas, de la vida de Cristo y de su Pasión, del Juicio Final y las ultimidades, con la muerte del avaro y la avaricia como uno de los pecados capitales de la época de la caridad cristiana en un mundo mercantilizado y financiero. Otras tablas o trípticos constituían alegorías, entre el Paraíso y el Infierno, de la vida mundana, convertida en El Carro del heno de San Pablo, símbolo campesino de la lucha por la vanidad de vanidades, por la edificación de una vida sobre el humo y la paja de las vanas doctrinas y los placeres efímeros; el carro que, como un pequeño mundo, se presenta al insensato, al loco, como un montón de riquezas y carne de frescura pasajera, como un sinónimo del engaño que conduce a una condenación eterna.

O sea, ¿Cómo dar vida y convertir en algo atractivo un discurso moralizante?
¿Cómo hacer de una moralina algo atractivo? El Bosco lo debió de tener claro, a través de lo curioso y lo supérfluo para la mirada estreñida del predicador subido al púlpito, a través de la risa y la comedia, lejos de la seriedad ominosa del Jorge de Burgos de El nombre de la rosa del medievalista de Umberto Eco, a través del absurdo de la vida humana, del mundo convertido una y otra vez en un mundo al revés satirizable.

Inicio 25 de Julio.

Dia Lunes.

Horario: 17:15 a 18:30.

Extensión: Julio/ Noviembre.

Modalidad 1:

Semipresencial.

Julio/ Agosto. Zoom.

Setiembre hasta  Noviembre. Presencial.

Modalidad Offline 2.

Plataforma de curso grabado, cada cursante lleva a sus tiempos el curso. Los materiales constan de audios, grabación, ponencias, documentos

Arte y Anarquismo

“El arte como todo lo que existe, es vida, y la vida tiene que reflejarse en el arte”; esta  frase, publicada en el periódico español Acracia en el año 1886, hace referencia a uno de los pocos ejes que vertebraron la estética libertaria: la creación artística entendida como la supresión de los elementos que distanciaran el arte de la vida. Antes bien, el artista deseaba transformarlos en una unidad dentro de la responsabilidad de cada ser humano. Ambas realidades se encontraban entre sí a partir de los fundamentos que sostenía la doctrina anarquista y debían constituirse en un instrumento perfecto no solo para mejorar la realidad del trabajador sino también para construir una sociedad nueva. De este modo, las obras de arte se acercaban a la perfección cuanto más profunda era la verdad que transmitían en su contenido. Resulta imposible comprender la estética del arte libertario sin entender los principios sobre los que se asentó su ideología. Heredero de la filosofía de la Ilustración y de la Revolución Francesa, el anarquismo constituyó la oposición frente a todo principio de autoridad como su pilar doctrinario más sólido, encarnado en las figuras del capitalismo, la religión y el Estado. El sistema estatal como generador de vínculos opresivos fue enjuiciado por partida doble. Por una parte, era considerado responsable de la división de la sociedad entre gobernados y gobernantes, explotados y oprimidos. Por otra parte, porque supuso la representación del poder político permanente e instituido, así como también la expresión de los intereses de cierta clase social. De esta manera, la militancia ácrata se desarrolló dentro de un marco caracterizado por la oposición a la organización de un partido político, por un dinamismo constante y por la vocación internacionalista. Consecuencia especialmente de esta última variable fue la heterogeneidad, que se transformó en uno de los rasgos principales del movimiento anarquista argentino. De esta manera, el arte libertario fue un polifónico concierto de voces que sometía a debate los principios que debían caracterizar el arte, a través de la creación artística de una policromía de estilos.

El creciente interés hacia los archivos del anarquismo clásico (XIX-XX) en el ámbito científico de las últimas cuatro décadas coincide con la emergencia de nuevas tendencias historiográficas. En este escenario la historia del arte ocupa un lugar preponderante. En 1897 Max Nettlau reconoce la “potencia del movimiento libertario y revolucionario que anima la ciencia, la literatura y el arte”. 

Más de medio siglo después se publica The Continuum Companion to Anarchism, que incluye las discusiones más actuales sobre el tema en la academia anglosajona. Ruth Kinna, editora y una de las autoras de la colección, plantea el contacto con la historia del arte como uno de los problemas principales. De manera acertada, también señala que este particular diálogo confronta las corrientes canónicas de análisis de la historia del arte, en cuyo seno un considerable grupo de especialistas desconoce el decisivo rol del anarquismo en el espacio artístico y cultural del cambio de siglo.

El presente curso realiza análisis de obras de Remedios Varo, Daniela Ortiz de Zevallos, Movimiento Mujeres Libres. Seurat, Pissarro, Maximilien Luce.

Para el análisis de sus obras, sumamos los aportes de Kropotkin, Emma Goldman, Edgar Wind, Molyneux, Federica Montseny, Lucia Sanchez Saornil.

                                                                                 Inicio 25 Julio.

                                                                             Modalidad Offline.

                    Plataforma de curso grabado, cada cursante lleva a sus tiempos el curso.

                       Los materiales constan de audios, grabación, ponencias, documentos

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